Todo empezó tras la cancelación del Metalway Festival en Zaragoza donde tenian que tocar los Iron Maiden, pero una fuerte tormenta, hizo suspender el evento el dia anterior cuando estaban tocando los Deep Purple. Este hecho me llevó a meterme en la web oficial de dicho grupo y averiguar las fechas y lugares de su gira. Tras esta visita a su calendario, fi las fechas 14 y 16 de agosto, en Suiza y en Assen (NL) respectivamente. Como para la primera fecha ya no quedaban entradas (y un viajecito a los Alpes es tentador), decidi asistir a la cita de Assen y aprovechar la excusa para hacer un viaje relámpago por la costa atlántica de Francia, Belgica, Holanda, bajando despues por Alemania, Suiza y Francia.
Salimos el día 7 de agosto de Melgar de Fernamental (Burgos) dirección Francia por Irún, pasando por Gasteiz y Donosti y comiendonos una retención de las que hacen historia para pasar la frontera. Pasado este percance, nos dirigimos a la población de León donde hay un lago y una buenísima y completa area de autocaravanas (igualito que en España) para pasar nuestra primera noche.
Nos levantamos prontito, ya que teníamos 150 kms por delante, desayunamos y nos marchamos de León, dirección a la Dune du Pyla, una impresionante duna de 100 metros de altitud que separa la costa de las llanuras boscosas francesas de la costa atlántica. En éste lugar, insisto, igualito que en España, tambien tenemos un gran aparcamiento con area de autocaravanas, que nada tiene que envidiar a un camping, para pasar la noche.
La entrada a la duna es gratuita y subidas unas escaleras nos plantamos en lo alto de este imponente monumento natural.
Como era un espacio bastante grande, pudimos dejar sueltos un buen rato a los perros sin molestar y se lo pasaron de maravilla corriendo por la fina arena de la duna.


Tambien había gente practicando deportes de aventura y disfrutando de la libertad:

Tras la visita a la duna, cogimos la furgoneta y tiramos hacia Burdeos, bonita ciudad a orillas del río Garona que nos muestra la belleza de sus obras arquitectónicas que recuerdan los tiempos de cuando La France, era La France. Pudimos aparcar en un parking público subterraneo, a pesar de llevar las bicicletas montadas detras.
La iglesia de Sant Pierre:

La catedral de Notre Damme:

Seguimos caminando por Burdeos y las calles son una preciosidad, todas llenas de edificios de la época de Napoleón, una ciudad, ademas, para ser grande, bastante civilizada, tranquila y con buena sensasción de amplitud, que hacen que un claustrofóbico como yo, se sienta a gusto en medio de la muchedumbre.


Continuará...